lunes, 1 de julio de 2013

"En el café de la juventud perdida" Patrick Modiano.

       Para inagurar la nueva etiqueta Híbrido tenemos la novela de Patrick Modiano En el café de la juventud perdida. Con esta etiqueta, Híbrido, pretendemos acercarnos a aportaciones que desde otras tertulias puedan enriquecer nuestras sugerencias. En este caso, la muy francesa, más concretamente parisina, María José sugiere para la tertulia del Magallanes, http://magnolia-preferiranohacerlo.blogspot.com.es/ , esta lectura a la que pretendemos poner imágenes en forma de fotografías.


     La acción se desarrolla en París. Nos lo describe como si fuésemos vecinos del lugar de toda la vida, lo que supone una complicación para la orientación de los turistas que sólo hemos estado de visita por París. Menos mal que hay un punto de reunión: Le Condé. Este café, con puerta trasera, se situa en las inmediaciones de la plaza de L'Odéon, me imagino donde se encuentre el famoso teatro tan significativo en Mayo de 1968. Era el café que más tarde cerraba en el barrio junto con Le Bouquet y La pérgola (5).


 



miércoles, 26 de junio de 2013

"Intemperie" de Jesús Carrasco.


Isabel nos propone para la siguiente tertulia:
 Intemperie de Jesús Carrasco.
Nos intriga y por eso hemos buscado algo de información para que sirva de invitación:

No cuesta trabajo imaginar un futuro en el que la violencia y la sequia dominen el país. Aunque la obra que comentaremos a continuación, no se basa en ninguna época en concreto, bien podría ser nuestro desfavorable destino.
Recientemente la editorial Seix Barral ha publicado el libro Intemperie, debut literario de Jesús Carrasco. La novela demás ha tenido una gran acogida en las mejores editoriales extranjeras, ya que se llegará a editar en treces países.
La historia se centra en la huida de un niño a través de un país castigado por la sequía y gobernado por la violencia. Un mundo cerrado, sin nombres ni fechas, en el que la moral ha escapado por el mismo sumidero por el que se ha ido el agua. El niño tendrá la oportunidad de iniciarse en los dolorosos rudimentos del juicio o, por el contrario, de ejercer para siempre la violencia que ha mamado.
Según la Seix Barral, se trata de:
“Una novela tallada palabra a palabra, donde la presencia de una naturaleza inclemente hilvana toda la historia hasta confundirse con la trama y en la que la dignidad del ser humano brota entre las grietas secas de la tierra con una fuerza inusitada”.
Jesús Carrasco nació en Badajoz en el año 1972, aunque en 2005 se trasladó a Sevilla, donde reside en la actualidad. Desde 1996 trabaja como redactor publicitario, actividad que compagina con la escritura.
Estoy seguro de que el éxito a nivel internacional ha sido merecido por el autor.Esperemos que siga avanzando en esta aventura literaria que tan bien le ha salido.

AL. Actualidad Literatura.

domingo, 23 de junio de 2013

"Mi vida querida" en inglés:"Dear Life" de Alice Munro.

Es muy interesante este artículo de Antonio Muñoz Molina sobre Alice Munro y su última obra.

cultura.elpais.com/cultura/2012/12/05


Al final o cerca del final de casi cada cuento de Alice Munro hay que regresar al principio. Un quiebro ha sucedido y la historia ha cambiado de dirección tan bruscamente como si uno hubiera saltado unas páginas y se encontrara leyendo otro cuento; algo queda tan inexplicado que uno vuelve a las primeras páginas en busca de un nombre o de una información clave en la que no reparó; o simplemente uno vuelve al principio por el gusto de leer entera otra vez la historia, por el placer de observar con qué astucia y en cada momento pequeños indicios fueron señalando —para quien prestara la debida atención— que en realidad el cuento era otro cuento, que por debajo de lo dicho discurría un caudal subterráneo que es el rumor que le avisa a uno de que la literatura se escribe callando no menos que contando, y que más allá de lo que vemos y escuchamos y de lo que descubrimos en momentos singulares de lucidez o perspicacia hay cosas que no sabremos nunca, espacios en blanco a los que no llegan el conocimiento ni el recuerdo y que sería fútil rellenar con ficción.
Una mujer mayor que ha tenido algunos problemas de memoria sin importancia llega al barrio desconocido para ella en el que está la consulta del médico y descubre que ha olvidado en casa el papel donde apuntó el nombre. Un veterano vuelve de la guerra en el verano de 1945 y cuando después de un largo viaje a través de Canadá le falta menos de media hora para llegar a su pueblo salta del tren en marcha, aprovechando que ha reducido mucho la velocidad en una curva, y se acerca a una granja en la que vive una mujer sola. Un ama de casa joven que ha publicado por primera vez unos poemas en una revista es invitada a una fiesta de escritores en la que nadie le hace caso y se emborracha tanto que tiene que sentarse en el suelo, y un desconocido la ayuda a levantarse y la lleva a casa, y cuando ella va a salir del coche él le dice que ha tenido la tentación de besarla. Una maestra muy joven viaja en mitad del invierno hacia su primer trabajo en un sanatorio para niños tuberculosos que está cerca de un lago helado. Un arquitecto joven, casado, con hijos, se hace amante de la hija de un potentado local, y durante años él y ella han de pagar el dinero del chantaje que les hace una criada que descubrió el enredo por casualidad. Un niño ve que su hermana mayor está a punto de ahogarse en una laguna y corre a pedir ayuda y luego no recuerda por qué motivo se sentó en los escalones a la entrada de su casa en lugar de golpear la puerta. Una mujer casada con un hombre doce años mayor que ella recibe a una vendedora de cosméticos a domicilio, y cuando el marido, un profesor, un poeta célebre, vuelve a casa, él y la vendedora se quedan hechizados mirándose porque tuvieron una historia de amor muchos años atrás, cuando él era soldado y estaba a punto de partir para la guerra.
Los años de la II Guerra Mundial, los tiempos oscuros de la Gran Depresión, la rigidez moral de los cincuenta, el gran cambio que sobrevino muy poco después, están presentes de un modo u otro en las historias del último libro de Alice Munro, Dear life. El contraste del ayer lejano y el ahora ha sido siempre uno de sus motivos centrales, y con él la brusquedad de los cambios, en las costumbres y en las vidas, la libertad conquistada o encontrada, sobre todo para las mujeres, y junto a ella una desolación o una crudeza que habrían sido como el reverso inevitable de todo lo que se ganó: las calles vacías y las tiendas cerradas en el corazón de las pequeñas ciudades arruinadas por la omnipresencia del coche y de los centros comerciales; los viejos que ayer mismo eran fuertes y jóvenes extraviados en espacios impracticables que no comprenden; los nombres y las vidas de los muertos que se disuelven rápidamente en un olvido que será definitivo cuando desaparezcan también los últimos que los recordaban, o cuando el Alzheimer les vaya borrando la memoria.
En libros anteriores, incluido el penúltimo, Demasiada felicidad, Alice Munro se ha movido con solvencia entre un mundo y otro, entre el presente observado con un máximo de agudeza y los pasados sucesivos que se remontaban hasta su infancia e incluso más atrás, hasta la memoria de los emigrantes escoceses que viajaban a Canadá en el siglo XVIII dispuestos a sobrevivir en circunstancias durísimas, en un continente de llanuras sin límite y de inviernos polares. Nacida en 1931, ella tuvo tiempo de conocer la aspereza de aquellas vidas, antes de la prosperidad que trajo por primera vez la guerra, antes de la calefacción central, los electrodomésticos, las autopistas, la fiesta del consumo mezclada con la alegría de la emancipación sexual
Ahora, a los 81 años, es lícito que en sus historias, las inventadas y las otras, prevalezca el pasado. Eso no quiere decir que Alice Munro capitule a la nostalgia. Incluso su agudeza es ahora más afilada porque ha ido todavía más lejos en el despojamiento de su escritura, que ahora tiene brevedades lapidarias, frases comprimidas sin verbo y párrafos que consisten en una sola palabra y un punto y aparte. Una palabra del todo común o un nombre propio le bastan para titular la mayoría de los cuentos: Amundsen, Gravel, Haven, Pride, Corrie, Train, Dolly, Night, Voices. En cada uno de ellos están las fronteras visibles o secretas a las que se asoma cualquiera en su vida, las que se dejan atrás y las que nunca llegan a cruzarse, las que separan desde el nacimiento a los seres humanos, en pobres y en ricos, en hombres o mujeres, en atrevidos o cobardes; la frontera entre el que vive en la ciudad y quien ve sus luces desde lejos, entre el momento anterior a un encuentro definitivo y lo que viene después, entre los actos imaginados y los actos cumplidos, las palabras dichas y las que se quedan en el silencio.
En la última sección del libro, Alice Munro, que ha construido tantas ficciones con los materiales de su biografía, decide atenerse a unos cuantos recuerdos explícitos, cuatro estampas separadas entre sí que tienen algo de confesión y de despedida: “… las primeras y las últimas cosas —y también las más fieles— que tengo que decir sobre mi propia vida”.
No son grandes experiencias, o no aparentan serlo. Ni siquiera son historias con tramas definidas, con principio final. Casi nada sucede en ellas, salvo las sensaciones de la infancia, esa mezcla de percepción muy viva e información fragmentaria que llena de misterios unas veces confortadores y otras amenazantes la vida de un niño. Y la lectura que piden no es la de la prosa sino la de la poesía: un regreso al principio después del final, una revelación de algo que no se agota porque está en las palabras y un poco más allá de ellas.

www.antoniomuñozmolina.es


     El viernes 13 de septiembre de 2013, desafiando las supersticiones, nos reunimos embarcándonos en una comida con los que llevamos casados varios años. En la Tasca Tata cenamos unas bolitas libanesas, croquetas de espinacas y de setas, secreto a la plancha con salsa, postres entre los que destacaba la bomba de chocolate y sólo dos botellas de vino. 19 euros pagaron Ana, Calola, Cristi, Domingo, Lourdes, Luis, Maive y María José.  Ángeles, Isabel y Begoña excusaron su ausencia.

     En esta ocasión las discrepancias en las opiniones parecían coincidir con las distintas formas de lectura. Así Lourdes se leyó el libro dos veces, prueba de lo mucho que le gustaron los relatos, ese fue el deseo de Luis al que con una lectura le resultó insuficiente para disfrutar de los matices de la obra. En cambio, otros no llegaron a terminarlo, entre otras razones por el poco interés que les despertó el libro. Lo curioso es que siendo relatos distintos y sin continuidad, salvo los cuatros últimos encuadrados bajo el título de Finale  que a pesar del carácter autobiográfico, en primera persona, no sirvieron para consolidar las simpatías de los lectores, las valoraciones eran parecidas, dándose  un fenómeno curioso: se empezaba a hablar de algún relato sin valorarlo especialmente para, a medida que se seguía la conversación, se mejoraba su consideración. Esto ocurrió de forma especial con el primer relato Volver a Japón. El relato que resultó más efectivo por la atmósfera en la que lograba introducirnos nos pareció A la vista del lago, en el que viajamos con una mujer mayor en busca de una receta y médico. En Admusen nos irritamos ante la pasividad ante las actitudes machistas y de ninguneo de la mujer que nos muestra. En Santuario se nos crean emociones ambiguas ante los personajes de los que valoramos especialmente su evolución. En Tren se nos ofrecen pistas, en ocasiones falsas, para que recreemos un relato más complejo de lo que parece en principio.

     Esta obra no gustó de forma unánime, a pesar de ello se disfrutó, algunos lo consideraron pesado y de escaso interés, estimuló la discusión y el hablarlo mejoró la valoración. A diferencia de otros maestros del relato que hacen de éste una anécdota, incluso en ocasiones chiste,  que se quedan prendados con intensidad en nuestra memoria, en estos relatos se trabaja la estructura, compleja en muchos casos, con unas arquitecturas casi novelescas de las que disfrutamos, a pesar de dificultar la vinculación emotiva. Lo diverso de los relatos y los recursos utilizados, como los narradores que en casos es omnisciente y en otros primera persona, no ocultaban ciertos temas que recorren transversalmente la variedad de relatos; familia, pareja, sexo poco disfrutado y poco comunicativo, guerra, paisaje rural y urbano, cierto desapasionamiento y dificultad de comunicación y empatía…..Un mundo nuevo que seguiremos descubriendo en nuevas lecturas. La pregunta pendiente es si recordaremos esta obra o se nos diluirá en la memoria en forma de ambientes difuminados.

     Tras un inexistente debate se propuso y aceptó El sentido de un final de Julian Barnes para la próxima tertulia que será en La Bicoca el viernes 25 de octubre con la novedad de la asistencia por primera vez de Nieves y Estíbaliz.

"Mi vida querida" de Alice Munro.

abc.es/cultura


Comparada muchas veces con el gran maestro del cuento, Chéjov, la canadiense Alice Munro (Wingham, Ontario, 1931) es probablemente la mejor autora de relatos de nuestros días. Algunas de sus piezas, repartidas en doce colecciones, entre las que destacan «El amor de una mujer generosa», «Escapada» o «Demasiada felicidad», alcanzan una rara y casi inquietante perfección. Y si Chéjov clamaba en su día por la simplicidad y la brevedad («la brevedad es hermana del talento», escribió), también lo hacía por una despojada escasez de detalles que contravenía el asfixiante realismo balzaquiano, pendiente de la más mínima fruslería.
El lector, en el caso de Chéjov, pero también en el de la agudísima y perturbadora Munro, tiene que resolver y completar con su imaginación mucho de lo que no se dice en el relato. Esas descripciones y frases no acabadas, que se dejan pendientes, enigmáticamente esbozadas. «Un solo detalle basta –diría Chéjov–; los detalles, incluso los más interesantes, acaban por cansar la atención.»
Centros sísmicos.
Efectivamente, en los de nuevo magníficos relatos de «Mi vida querida», los diálogos muchas veces se cortan, se ven interrumpidos violentamente. Las pausas, los vacíos y elipsis alcanzan la categoría de un relato paralelo en estas historias que casi siempre giran alrededor del amor. Sus protagonistas más bien se dejan llevar por la inercia de los acontecimientos, en una lenta e imparable sucesión de golpes y traspiés, antesala «del reclamo y decepción de lugares lejanos». Personajes, como en las obras de Chéjov, caracterizados por su inacción, por lo que no llegan a emprender o por lo que emprenden siempre a destiempo.
Como en Chéjov, el lector tiene que completar lo que no se dice en el relatoMuchos de estos cuentos, ambientados en pequeños pueblos canadienses o en metrópolis como Toronto o Vancouver, tienen como trasfondo la época de la Segunda Guerra Mundial y los años posteriores. Son historias suspendidas, de una poesía desoladora y espectral, envueltas en ocasiones en frías atmósferas como surgidas de un sueño, rozando la irrealidad.
Así sucede con uno de las mejores piezas del volumen, «Amundsen», una versión concentrada y estremecedora de «La montaña mágica» en plena guerra mundial. En ella, un sanatorio para niños tuberculosos sirve al mismo tiempo de escuela en cuyo seno surge una áspera y cruel historia de amor. Allí también tienen cabida los sueños perdidos, interrumpidos, como los que se dieron en el hogar donde creció Munro, tal y como cuenta en los cuatro textos de raíz autobiográfica que cierran el volumen.
Su padre, que acarició «la idea de prosperar» criando zorros plateados y acabó trabajando en una fundición, y su madre, una maestra criada en una miserable granja de un páramo, se convierten en centros sísmicos en torno a los cuales gravita todo un mundo de resentimientos. Ellos encarnan la larga estirpe de perdedores que habita en estos cuentos.
Mi vida querida
Alice Munro Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino. Lumen. Barcelona, 2013. 336 páginas, 22,90 euros. Libro electrónico: 14,99 euros. Calificación: cuatro estrellas.


sábado, 8 de junio de 2013

"50 sombras de Gregorio" de Rosella Calabrò.

       Lo que parecía un chiste de María José es realmente muchos chistes de Rosella Calabró. Este divertimento que en ocasiones, por su brevedad, parece un aperitivo de un banquete que no termina de llegar tiene en esto sumejor cualidad: no cansa, siempre promete e invita a la reflexión no sólo sobre su secuela de éxito sino incluso sobre nuestra cotidianeidad. ¿Por qué? Cuál es el origininal, cuál la precuela o secuela. El acierto de E.L. James en la elección del tema y reflejar en él los valores de una sociedad americana, posiblemente también la nuestra, que parece no tener intención de cambiarlos se ve reforzado y subrayado por la visión irónica, realista, mediterránea de Rosella Calabrò.




 
  

lunes, 6 de mayo de 2013

"Mi padre es mujer de la limpieza" de Saphia Azzeddine.

      Tenemos escritora con libro con niño. Sí ,niño y no niña, y padre y no madre, bueno una madre paralítica. Pero padre mujer de la limpieza. Del tópico pasamos a la extrañeza. Esa es nuestra próxima lectura para el viernes 21 de junio de 2013 en el Rasoi de Santa Cruz.
    
      Fuimos puntuales a la cita. Puntuales y formales ya que desde el martes ocho compañeros de tertulia habían confirmado su asistencia que se acabó completando hasta llegar a diez. Esto supuso alegría y tranquilidad para el encargado de hacer la reserva que ve como se consolida un equipo estable que no de trabajo. Alrededor de una mesa redonda con artilugio rotativo nos reunimos el viernes 21 de junio de 2013, con puntualidad exquisita, los siguientes comensales-tertulianos: Ángeles, Begoña, Calola, Cristi, Domingo, Isabel, Luis, Lourdes, Maive y María José. Lástima de Ana que no pudo asistir y excuso su ausencia. 20 euros costó la comida con vino. De los platos recuerdo con especial salivación: cordero, verduras al curri, pollo korma, arroz pilau, cebolla muy original y curiosa....patés...con vino. El local muy agradable tenía el inconveniente de la acústica que parecía devolvernos los ruidos de todas las mesas, a pesar de que fuesen menos bulliciosas que la nuestra.
      Calola nos proporcionó el siguiente comentario que no habíamos publicado esperando a la reunión.

Saphia Azeedine

Nació es Agadir (Marruecos), pero ha residido en Ginebra y sobre todo en Francia. Es escritora actriz y directora de cine. Ha publicado las novelas Confesiones de Ala y Mi padre es mujer de la limpieza. Ambas han sido llevadas al cine. En una entrevista al periódico "La Vanguardia" afirma que desde muy pequeña su padre les repetía a ella y a su hermana que "para mirar directamente a los ojos" tendríamos que haber conseguido unos buenos estudios. Este afán de superación quedará reflejado en la novela, Mi padre es mujer de la limpieza.

Saphia Asedien, Mi padre es mujer de la limpieza.

La novela se sitúa en uno de tantos varios marginales a las afuera de París y, aunque centrada en la vida de un adolescente, da pie para presentar varios temas colaterales como el racismo, lo multicultural, las diferencias de clases sociales, el machismo, las relaciones entre adolescentes, el sexo, la telebasura... Planteado todo ello con duro realismo, no exento de fino y agudo humor, una de las claves de la novela. Centrémonos en ella.

Bajo su título se nos presenta la historia, con tintes trágicos y ácidos, pero desde la estructura de lo cómico, de un joven adolescente, Polo, a quien "su complejo" y la temprana pérdida de su inocencia de una forma sórdida, cruel y "trascendente", le lleva a narrar su vida con una lucidez, con un frescor y con una rebeldía extraordinaria y pasmosa. Se ayuda para ello de palabras incendiarias, fustigantes y escatológicas, que serán el hilo conductor de su furia, canalizada finalmente en el deseo de formar una familia estructurada, lejos del escandaloso estado de su familia de origen. Por ello admira tanto a la familia de su amigo árabe, Arwan, sobre todo, el papel conciliador y organizativo de su madre, muy en contraste con la suya, al igual que la unión y la cordialidad en el grupo familiar.

Se da en la narración -nos encontramos ante un narrador personaje- una madurez impropia de un muchacho de 14 años, pero lo acontecido en su niñez y en su devenir vital, nos muestra a un niño aún atribulado, que llega a pedir la pena de muerte ante situaciones tan execrables. Polo narra cómo adolescente aparentemente pertrechado en la férrea armadura de un hombre, de un adulto.

Llama la atención el título: Mi padre es mujer de la limpieza. Es esa una de las peores profesiones que puede tener el padre de Polo, pero aquel la acepta serenamente. La madre del joven es "fea y paralítica". Es este un hecho que no nos parece aleatorio, pues esta vive de forma absolutamente "parasitaria", de la misma manera que su hija, la cual no trabaja y quien, tras pasar por un aborto siendo muy joven, solo sueña con concursos de belleza y con llegar a ser miss. Ambas actúan como auténticas machistas. Aunque si seguimos a Marcela Lagarde, antropóloga, académica y representante del feminismo mexicano, el término que se debería usar es el de "hembrismo". Una equivalencia al machismo, pero llevada a cabo por las mujeres. Y es ese el que se da en la novela. No se observa en ningún momento un apoyo, un sesgo de ayuda; todo lo contrario, madre e hija viven perdidas en un limbo egoísta absoluto, lindante con el más desparpajo de los descaros.

Es pues sobre ese hombre-mujer de la limpieza, quien ni siquiera tiene nombre en la novela - quizás su anonimato ahonde en su abnegación-, sobre quien recae todo el peso del hogar y del trabajo fuera de este. Solo cuenta con la ayuda esporádica de Polo, cuyo lugar preferido en la rotación de la limpieza de su padre es la biblioteca, pues allí se encuentra "con las palabras". Las palabras de la biblioteca le salvarán y no será un gañán más.

Asimismo las palabras lo acercan a Priscilla, amiga y compañera de clase, ["A Priscilla le chiflan las palabras que encuentro en los libros, así que oriento toda nuestras conversaciones para que tomen el curso de lo que he leído previamente [...] Y qué más da, por mucho que los tíos buenos se acerquen a Priscilla, ninguno le citará a Montaigne. Se harán los chulitos , como mucho, y solo conseguirán impresionarse a sí mismos. Mientras que yo estoy seguro de que algún día le gustaré con Montaigne..."p.61.] Surge el Polo perdidamente enamorado, pero ese amor no será correspondido por mucho que lo busque; será su gran desilusión, una espina llamada Priscilla, aunque algo logrará ["Al menos no cejaré en mi empeño de distinguirme de los demás y encontrar ese algo que me haga diferente. Para destacar. Por la única, la sin par Priscilla, mi dueña y señora" p.60] (El subrayado es nuestro)

Vemos pues, que el protagonista tiene un afán desmedido por aprender, y que su padre también se esfuerza en ello, pues quiere que "pueda mirar el cielo y no como él, quien sólo ha visto desde siempre el suelo". Se establece con ello lo que nos parece uno de los temas y momentos más hermosos de la novela, la complicidad entre padre e hijo, el ansía de superación de ambos. El uno para el hijo, para el que llega a ahorrar céntimo a céntimo una pequeña fortuna que Polo no duda en dilapidar, aunque también a compartir con los suyos, y el otro para sí mismo. Polo, amante del saber porque reconoce que es el único camino de superación, incluso de traumas, rechaza la ignorancia de los suyos, la forma de hablar de su familia, sobre todo la de su padre, sus chistes fáciles,... aún así lo quiere ["Quiero a mi padre pero me cuesta admirarlo" p.24] y reconoce el esfuerzo y la nobleza de éste, incluso la claridad de plantear las cosas frente a los otros padres en la reunión de la escuela. Al final, en una carta le comunica lo que quiere hacer [¡"No te puedes imaginar todo lo que he visto hoy.!"Esto es un paraíso [...] Ah, por cierto, ya sé lo que quiero ser...Un beso. Polo"p.176.]

Conviene, finalmente, detenerse en esos tres puntos sucesivos, pues con ellos da un salto la historia. De Polo, se pasa a Paul, el hombre adulto con una familia organizada y un bienestar económico. Nos parece un salto, quizá, muy abrupto en el acontecer de la novela.

No obstante, es, al mismo tiempo, el mejor artificio de la misma. El hijo de Paul escribe que su padre es azafata; este le corrige y le dice que él es auxiliar de vuelo ["El auxiliar de vuelo hace lo mismo que una azafata, servimos la comida, nos ocupamos de los pasajeros del avión, ordenamos, limpiamos la cocina ..."p.180]. El hijo, con toda su espontaneidad, le responde con lo que será el fin de la novela ["_Ah sí... Vamos que haces la limpieza pero en el aire, ¿no papá?" p.180.]

El Polo emprendedor consiguió su afán. Paul vuelve a sus orígenes y a reencontrase, triunfador, con su padre, aunque desde el cielo.

Melusina Cronopios.

La Laguna 2 de mayo de 2013.

     Tras releer el comentario de Calola más lo valoro y disfruto. Espero que continues con tus precisos comentarios y cites de forma tan apropiada la obra que se hace mejor tras tu lectura. Tu observaciones sosegadas contrastan con la visceral reacción inicial que parece que causa la novela. Una compañera la consideró soez e insultante y dejó la lectura tras algún comentario sobre una enfermedad del protagonista. Otros consideran que es un ejercicio sorprendente de perspectiva y lenguaje que nos hace ver la sociedad de una forma diferente e intensa. La reacción menos numerosa es la templada en que la que se nos dice que ni fu ni fa, que se queda en una anécdota que no deja poso.
     Durante la cena la opinión de Lourdes destacó por su rotundidad: no le gustó por parecerle falsa la pretensión de ponerse en la perspectiva del adolescente, por superficial y, sobretodo, por considerar que fracasó, quedando en mera sugerencia, el prometido juego con el lenguaje a través del descubrimiento de palabras en las bibliotecas. Esto último es compartiendo por Domingo, aunque disfrutando de la lectura y respetando el derecho de la autora a escribir su novela y por lo tanto a abrir, cerrar, sugerir...caminos que se concreten o no.  A Isabel también le gustó y disfrutó de su lectura, lo mismo a que a Begoña que le pareció una obra directa y didáctica ya parece pretender enseñarnos algo, en algunos casos con sugerencia poéticas como lo quiero pero no lo admiro mostrando gran sensatez y la posibilidad de identificarnos con el personaje. Destaca también Begoña las sugerencias eróticas como los sueños con la azafata que nos llevarían a la constante alusión a las alturas. También Ángeles nos dijo que se rió mucho al principio, pero que no se consolida ese tono humorístico, salvo con algunas anécdotas  como el supuesto cáncer para mejorar las notas. Para Luis, que esta vez no se empolló tanto el libro, le produce rechazo la visión de adolescente, aunque creemos que, más bien, se trata de los recuerdos de un adulto de su vida de adolescente. En cambio, Calola, como demuestra en el comentario, sí se la estudió y, con sus comentarios, aumentó el nivel del debate. En este sentido creo que es interesante el sufrimiento del amor que se muestra a través de Priscila y que le dejó su raja y el dolor de su vida. Un elemento que generó verdaderamente curiosidad y debate fue el trato sexual que el protagonista sufrió de su tío: unos lo interpretaron como un ejemplo más del ambiente embrutecido y violento, otros como que el protagonista no le dio más importancia que a cualquier otra de sus circunstancias vitales, otros que se reprimió ese recuerdo para evitar que aflorara en la cotidianeidad de Polo. En cualquiera de los casos fue interesante e intrigante como se muestra este episodio que, pese a su importancia, apenas se nos describe de dos formas una con la escena de la violación y otra nombrando, apenas nombrando, una felación. La altura como metáfora aparece reiteradamente para describir la consideración social: estudia para poder mirar al nivel de los ojos, el progreso social se muestra con el trabajo aéreo frente al trabajo terrestre, y la pobreza económica como las descripciones a nive del suelo y a cuatro patas. Calola, en su comentario, sugiere el hembrismo en tanto que los personajes masculinos tienen una dignidad de la que adolezcan las mujeres que ya se han rendido ante las dificultades.
     Gustando o disgustando parece que concidimos en haber leído un libro ligero pero con varias capas de lectura que permiten profundizar en algunos temas como la inmigración, las desigualdades, la injusticia en el acceso a la educación, las diferencias de género, de forma que colabora en la reflexión sobre un a sociedad más compleja. Lo que puede ser una queja: las promesas inc
umplidas en forma de vías que no se terminan de explorar, puede ser una sugerencia a la participación del lector una reflexión colectiva que supere la mera lectura individual. Ejercicio que hemos realizado con gusto y buena compañía.





martes, 9 de abril de 2013

Ruta literaria por La Laguna. El viernes 19 de abril.

       El viernes 19 de abril de 2013 tenemos concertada una ruta literaria por La Laguna. la cita es a las 17,30 de la plaza del Adelantado para concluir a las 19,30 en la tasca La Cirila. El precio es de 10 euros por persona, incluye tapa y libro, o 15 por pareja con un sólo libro.

                  La propuesta, surgida de Calola y Cristi, nos permite informarnos, al tiempo que pasear,  sobre los poetas regionalistas de finales del S. XIX y principios del S. XX. Además de la vivencia nos llavaremos un libro de un libro de 100 páginas sobre siete poetas: Manrique, Zerolo, Perera, Hernández Amador, Tabares, Verdugo y Pérez Delgado (Nijota).

jueves, 28 de marzo de 2013

Para la próxima tertulia "Verano".


     Tenemos lectura para el viernes tres de mayo de 2013. Lectura y pre-tertulia porque ya debatimos con ganas en los nuevos medios de comunicación.
     Nos lo sugirió Luis y ya lo leyó Domingo, así lo reseñó bajo la etiqueta de Nombrios. Pero lo más interesantes son las aportaciones previas de Begoña, transcribo del whatsapp: "El protagonista sólo come salchichas, se lava poco, es autista, folla fatal y escribe peor, sus conocidos no se explican su éxito literario...todo según las mortíferas entrevistas. Termina haciendo lo que quería desde el inicio: manda a su padre para el desierto y el se va para Australia." El comienzo de la descripción de Begoña parece la de un Hombre como nos describe Rosella Calabró en Cincuenta sombras de Gregorio que Begoña debería contrastar con  la larga parodia de esta obra que es Cincuentas sombras de Grey. Muy hombre y autor hay que ser para parodiarse de sí mismo y de los estereotipos de macho de la forma que la hace John Coetzee. Respecto al abandono del padre y su partida a Australia, no creo que revelemos nada ya que no se trata de una novela de  misterio sino basada en un personaje real, me parece que es una forma de describir el ya tan tratado asesinato del padre y la necesidad de nuevos mundos, tanto en el plano individual como colectivo, padre-tradición-Europa. Lástima que Begoña haya renunciado a asistir a la tertulia, en cualquier caso hay más medios para seguir expresando su valiosa opinión, como este mismo o el whatsapp.
     Ana,  que simultaneó la lectura de Verano con Las baladas del ajo, ya manifestó su opinión en forma de preferencias por Verano, al igual que Domingo como nos lo expuso en la entrada de Nombrios. Las opiniones de Domingo son calificadas por Begoña de consecuencia de su gusto por lo que no exprese pretensión, en opinión de Begoña, una muestra del poco nivel de exigencia de Domingo. Aunque Begoña reconoce como bueno el descojono sobre sí mismo y el ejercicio de perspectiva valiente y divertido.
      Todo esto no  es sino el comienzo porque Verano forma  parte de una trilogía junto con Infancia y Juventud.


'Verano', de Coetzee, libro del año de Babelia.
     55 especialistas eligen las obras más destacadas de 2010. Yeats, Piglia, Vargas Llosa, Guelbenzu, Talese, Judt, Pacheco, Zambrano, Giralt y Lahiri encabezan la lista.
         Las memorias de uno de los grandes premios Nobel de este siglo, el poemario completo de un clásico del siglo XX y la novela de uno de los más importantes autores en español contemporáneos ocupan los tres primeros lugares de Los mejores libros del año de Babelia. Se trata de Verano, de J. M. Coetzee; Poesía reunida, de W. B. Yeats; y Blanco nocturno, de Ricardo Piglia. La lista es el resultado de una encuesta con 55 críticos y periodistas de Babelia, la revista cultural y literaria de EL PAÍS, que se realiza por tercer año consecutivo con medio centenar de especialistas. Toda la información se adelantará en Babelia este viernes 24 de diciembre, debido a que el sábado 25 no hay periódicos.




        La lista completa de los diez primeros libros que son doce debido a un triple empate en el décimo lugar es la siguiente: 1-Verano, de J. M. Coetzee (Mondadori) 2-Poesía reunida, de William Butler Yeats (Pre-Textos) 3-Blanco nocturno, de Ricardo Piglia (Anagrama) 4-El sueño del celta, de Mario Vargas Llosa (Alfaguara) 5-El amor verdadero, de José María Guelbenzu (Siruela) 6-Retratos y encuentros, de Gay Talese (Alfaguara) 7-Algo va mal, de Tony Judt (Taurus) 8-Dublinesca, de Enrique Vila-Matas (Seix Barral) 9-Tarde o temprano. Poemas 1958-2009, de José Emilio Pacheco (Tusquets) 10-Esencia y hermosura. Antología, de María Zambrano (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) Tiempo de vida, de Marcos Giralt Torrente (Anagrama) Tierra desacostumbrada, de Jhumpa Lahiri (Salamandra).
         El artículo del libro ganador que publicará Babelia lo ha hecho el escritor y crítico irlandés Colm Tóibín, colaborador de publicaciones como The New York Review of Book, Irish Times y Vanity Fair. Para Tóibín, autor de Brooklyn (Lumen), el Nobel surafricano Coetzee logra en Verano "recuperar una actitud juguetona. Imagina que está muerto y que un biógrafo está tratando de reconstruir cómo era su vida en la época en la que escribió sus dos primeros libros, Tierras de Poniente y En medio de ninguna parte, entre 1971 y 1977. El biógrafo tiene que trabajar con sólo unos fragmentos de memorias; algunos quizá no son fiables. De modo que parte en busca de personas que conocieron a Coetzee en aquellos años y las entrevistas. La mayor parte de la novela consiste en las transcripciones de dichas entrevistas"
     . Los libros más destacados de la encuesta tuvieron un tratamiento especial en Babelia, en su momento, con entrevistas, largas críticas e incluso, algunos fueron portada y libros de la semana. Por lo pronto, la continuación del listado de los 20 mejores libros del año, que son 29 debido a varios empates: 11- El mundo bajo los párpados. Jacobo Siruela (Atalanta) 12- Visión desde el fondo del mar. Rafael Argullol (Acantilado) 13- Hojas de Madrid. Con La Galerna (1968-1977). Blas de Otero (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) - Libro de los muertos. Apuntes 1942-1988. Elias Canetti (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) 14- Notas al pie de Gaza. Joe Sacco (Mondadori) 15- Correr. Jean Echenoz (Anagrama) 16- Autobiografía sin vida. Félix de Azúa (Mondadori) - Del lado del amor. Poesía reunida 1994-2009. Juan Antonio González Iglesias (Visor) - Nunca fue tan hermosa la basura. José Luis Pardo (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) - Todo lo que tengo lo llevo conmigo. Herta Müller (Siruela) 17- Brillan monedas oxidadas. Juan Eduardo Zúñiga (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) 18- Hoy no es ayer. Ensayos sobre la España del siglo XX. Santos Juliá (RBA) - La experiencia totalitaria. Tzvetan Todorov (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) - Leviatán o la ballena. Philip Hoare (Ático de los libros) - Una saga moscovita. Vasili Aksiónov (La otra orilla) 19- La idea de la justicia. Amartya Sen (Taurus) 20- La muerte del adversario. Hans Keilson (Minúscula) La tercera parte de las memorias de Coetzee, Verano, el es cuarto libro del año elegido por Babelia en una encuesta con medio centenar de especialistas. Las obras de los años anteriores fueron: 2009: Anatomía de un instante, de Javier Cercas (Mondadori); 2008: Chesil Beach, de Ian McEwan (Anagrama); y 2007: Vida y destino, de Vasili Grossman. Veremos que nos depara el próximo año que ya promete grandes nombres, y, seguramente, grandes libros.
El País 22 de diciembre de 2010.



'Verano' de Coetzee, la novela más recomendada por los escritores españoles para estas vacaciones.


La autobiografía del Nobel sudafricano es la lectura favorita para este mes de agosto de los 30 literatos consultados por EL PAÍS

FÁTIMA CRUZ Madrid 31 JUL 2010
EL PAÍS ha preguntado a 30 escritores qué cinco libros meterían en la maleta para las vacaciones. Cuáles serían sus lecturas de verano ¿El resultado? Hemos hecho una clasificación con los más citados y te los recomendaremos cada día en 'Tentaciones de Verano'. Estira la toalla, es hora de leer.
      Sólo alguien como J.M.Coeztee (Capetown, 1940) podría convertir la mentira en un arma de estilo. El premio Nobel de Literatura en 2003 vuelve a escena con Verano (Mondadori), la tercera parte de su autobiografía ficticia Escenas de una vida de provincias. Se trata además, del libro más votado por los escritores que ha consultado EL PAÍS, así que habrá que tomar nota e ir haciendo hueco en la maleta para esta lectura de título muy oportuno.
     Coetzee cuenta una original historia para disfrutar en los atardeceres junto a la orilla, buen momento para abrir un libro mientras la temperatura desciende. Este clásico "asombra por la audacia de su planteamiento", cuenta la escritora Soledad Puértolas. Se trata, ni más ni menos, que de la vida del escritor contada por quienes tuvieron con él una relación de cierto peso, partiendo de la idea de que John Coetzee está muerto. "Una meditación sobre la mirada de los otros, sobre lo que somos para los demás, sobre lo que no somos", añade la académica de la Lengua.
      Un escritor frente a la emoción y el dolor de la verdad. El personaje principal de esta historia es el joven biógrafo Vincent, un inglés que realiza una investigación acerca de la vida de Coetzee. Para ello entrevistará a cinco personas que tuvieron un papel importante en la vida del escritor. Una amante, un amor de infancia, una familiar con la que compartió algo más que juegos y un par de amigos de la universidad. "Como siempre con este autor todo es magistral", dice Luisa Castro, poeta y novelista gallega ganadora, entre otros, del Premio Herralde (El Somier, 1990).
       Coetzee, una persona tímida y poco amiga de la fama y el protagonismo, se describe a sí mismo en este relato. Lo hace en tercera persona, como ya hiciera en su discurso de agradecimiento por el Premio Nobel. Antes de que escribieran su biografía decidió hacerlo el mismo, coger el toro por los cuernos y de paso despistar jugando a estar muerto y contando su vida a través de personajes y situaciones que uno nunca llegará a saber qué tienen de realidad y qué de ficción.
      "Es la autobiografía falsa más verdadera y genial de la literatura", admite Nuria Amat. La novelista no duda en elegir a Coetzee entre sus recomendaciones literarias para el verano. Lo mismo que Luis García Montero, poeta y Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Granada. Es buen momento, pues, para alejarse de la realidad y empezar a contemplarse a uno mismo en tercera persona, como Coetzee, pero bajo una sombrilla en una playa perdida.
Verano, de J.M. Coetzee (Mondadori). Traducción de Jordi Fibla.



     Seguimos, no paramos, y así el viernes tres de mayo de 2013 nos reunimos en el paseo Marítimo entre Candelaria y las Caletillas, a la altura de Punta Larga en el restaurante Girón. Allí nos recibieron en una agradable noche con un pastel de pescado con salsa rosa que nos abrió un apetito ya dispuesto a saborear lo que sigue: ensalada Lola de tomate, jamón al aliño de pimentón de la Vera, ensalada de cogollos con gambas y chipirones,hojaldre de puerros, solomillo en salsa de miel con foie, berenjenas con queso, y postres como mus de chocolate negro, helado de higo con chocolate caliente, galletón, milhoja de plátano, foundant de chocolate,  brownie, con vino tinto, Condado de Oriza, y blanco y para terminar una queimada con conjuro y todo. 22 euros se fueron de nuestros bolsillos pero a cambio Ángeles, Calola, Domingo, Isabel,  Lourdes, Maive y María José. Cristi excuso su presencia, Luís y Ana ya habían comunicado la imposibilidad de asistir, Begoña se comunicó por whats app. La ausencia de Luis, proponente, y de Begoña que no pudo ofrecer su visión en directo se lamentaron porque parecen ofrecer las visiones opuestas previas que se pueden comprobar en el resto de esta entrada. Lo habitual del encuentro no le mermó alegría, en especial por Ángeles e Isa que hacía tiempo que no podían asistir a esta reuniones.
      La discusión no fue todo lo vigorosa que podía y debía haber sido por la unanimidad en la valoración de la obra. Desde el recomendable al excelente pero siempre más que positiva. Se consideró especialmente interesante la forma en que las varias perspectivas se encajaban en el todo, los apuntes y sugerencias de extensión y profundidad. Este aspecto se opuso a la de otra obra de la trilogía Infancia en que una más clásica y lineal exposición le quitaba, en nuestra opinión, vigor  a la lectura. El sentido de la ironía y la auto parodia en autoconsiderarse el autor-protagonista nos pareció excelente y muestra su empeño en no tomarse en serio sino  como excusa argumental. La visión política, laboral, social, familiar, afectiva y sexual que de un supuesto John Coetzee presentaba un autor John Coetzee nos permitía adentrarnos en la riqueza personal de cada uno y del siglo XX.
      El libro nos pareció una sugerencia de revisión de nuestra vida a través de la ficción literaria, o de la de otros, cosa que esperamos realice algunos de los participantes en la tertulia.
      Nos despedimos quedando para el 21 de Junio en el Rasoi con la lectura de Mi padre es mujer de la limpieza. 
     

lunes, 4 de marzo de 2013

"Verano" de John Coetzee.



       ¿Reconstrucción novelada de la vida de John Coetzee en sudáfrica, mejor deconstrucción?  Luis nos invita a leernos una biografía, falsa biografía, o lo que sea pero siempre: una novela. Si es o no ficción no me paro a comprobarlo, no creo que haga falta cuestionar o verificar lo que el autor, John Coetzee, nos permite leer. Si es inventado, sobre una base real, enhorabuena por la creatividad. Si no fuese ese el caso me sorprendería más aún la capacidad de autoparodia, de ironizar sobre sí mismo o sobre los pretendidos grandes hombres. 
     Para esto utiliza una variedad de recursos que agiliza la lectura al tiempo que da verosimilitud. El hilo conductor de la narración es un periodista-biógrafo que recorre el mundo para entrevistar a cinco escogidos testigos activos relevantes en la vida de Coetzee desde 1972 a 1975 en sudáfrica. Estos personajes darán coherencia a unas notas del diario de Coetzee en el que se sugiere lineas de trabajo para sus obras. Estos selectos personajes van a presentarnos a un pobre hombre que en sus aspecto sexual con su amante Julia, familiar con su prima Margot, exótico profesional con Adriana, universitario con Martin y Sophie con la que tendrá una historia amorosa nos pondrán en la tierra, o en el subsuelo, a quien como escritor admiramos y reconocemos. Las entrevistas tienen varias formas como la traducción del portugués, el relato en primera persona, diálogo....pero son atravesadas transversalmente por temas como la dificultad idiomática, especialmente en sudáfrica, y la identidad política, cultural, familiar. El compromiso, o mejor, la ausencia de él también recorre la obra tanto en su forma familiar, afectiva, como política y cultural.
     La desmitificación del escritor lleva aparejada la del profesional, amigo, amante, familiar.... hasta un punto que supera lo creíble,  pero, a cambio de esto nos permite identificar nuestras debilidades, representadas en el gran hombre de éxito, y tomarlas a risa como hace él. No es una obra de humor pero despierta la simpatía por unos personajes humanos, más que humanos, incluso muertos  como el autor  que se da por fallecido para justificar la investigación en sus diarios personales.
     La sonrisa que nos deja incluye una invitación a pensar la propia vida en términos de distancia e ironía, o la de los demás. Tanto es así que parece que se ha desarrollado alguna obra próxima que sigue el ejemplo de este premio nobel que no se corta a la hora de ponerse en boca de los más críticos, los más próximos.